domingo, 25 de noviembre de 2012

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Cada noche mis sueños cobran vida,
Hay una fantasía única y muy especial;
Sueño con que mi cama es la verde grama en un frio amanecer,
Que el paisaje es tan calmado y especial,
Imagino un ser a mi lado que me acaricia en silencio,
Que contempla nuestro amor como la voluntad de la calma existente,
Sin poseernos, por que somos libres mientras caminamos juntos por el sendero de nuestro amor.
Nos fusionamos con las aves, volamos en la libertad mientras el querer no muere solo evoluciona a un nivel donde nos vemos felices en cada momento de nuestra vida.
Es el presente,
Es el ahora lo que importa,
La serenidad que gobierna en nuestras almas
El amor que no intoxica nuestro corazón solo lo alimenta sanamente cada día de nuestras vidas.
Ese es mi sueño y que anhelo por que se vuelva realidad.


Soy...


Soy el ser que domina las espesas nieblas del bosque.
Soy la que gobierna las grandes noches existentes;
Soy la soledad que te acompaña siempre,
Soy el sueño perdido que nunca realizaste por falta de valentía,
Soy el fuego que destruye todo a su paso,
Soy la tormenta que electrifica tu naturaleza volátil;
Soy el árbol caído que una vez gobernó la montaña más alta,
Soy el río que riega tu fría pasión,
Soy aquella tenencia que llorabas por no perder y fallaste,
Soy el ataúd donde reposa tu esperanza,
Soy la causa que alimenta tu locura,
Soy la estrella fugaz que desapareció de tu horizonte,
Soy la aurora de todas tus tristezas,
Soy el otoño que roba el olvido;
Soy todo aquello que simplemente alimenta tu pasado y dolor.


La ninfa de agua

En el fondo de los más profundos océanos resurgió una vez una tímida y soñadora ninfa de agua,  juro a si misma haber recobrado fuerza y espíritu, motivos para vivir y seguir adelante. 
Un día inusual, llego a su vida un nuevo sentimiento donde la hizo perder el control de su destino; creyó ciegamente en él, se desvivió día y noche por luchar y llegar a ser la más amada de todas las ninfas tal y como cada palabra que llego a su oído por el ser que la cortejaba. 

Solo eran palabras vagas no sentidas por su interlocutor, solo fue un vil juego y la ninfa creyó que era amor. 
Lloro cada día, cada noche, cada lágrima llegó a los ríos, lagunas, mares, llenando de dolor cada espacio vacio existente. 
Los días se tornaron largos, el sol de la esperanza se oculto entre inmensas nubes de tristeza, las rosas y demás flores de las montañas se marchitaban por el más puro de los venenos de la traición; el olvido y la soledad dejaron inerte en sobre el suelo a la devastada deidad. 
El dolor fue tan inmenso que simplemente desapareció ante la vista de todos su presencia por mucho tiempo, surgió tormentas en los océanos y sucesiva calma. 

La ninfa del agua que fue desflorada sin ser tocada, fue deshonrada en el viento cruel de los pensamientos de un impuro ser. 
Algún día podrá liberarse del dolor que hoy la esclaviza y la adormece, que no le permite renacer, no le permite volver a empezar con la fuerza que había adquirido un tiempo atrás, solo basto unos meses con un falso sentir para destruir toda la fuerza adquirido en muchos años, la ninfa algún día resurgirá y reinara nuevamente los océanos, en cada unos de ellos; con la fuerza de su pasión y su energía amorosa y calmante.